La primera exposición individual de Morelos en Alemania: una gran instalación que responde a la luz, el clima y el sonido de la nave, hecha con tierra, arcilla, agua, madera, metal, yute, heno, paja, canela, clavo, trigo sarraceno, chía, tabaco y miel. Aborda la desconexión con la tierra, los saberes indígenas y la regeneración, en contrapunto con las obras de Joseph Beuys de la colección. Curaduría de Catherine Nichols con Agnes Rameder.